En estos días celebramos la Pascua, palabra asociada a “paso“, “salto“. Es la fiesta más solemne para los hebreos, conmemora la libertad del cautiverio. Para los cristianos, Pascua es Resurrección, un tiempo de alegría, el paso de la muerte a la vida.
¿Qué paso te gustaría dar en tu vida? ¿Te animás a dar un salto en tu vida?
El autoliderazgo es uno de los atributos más importantes para el desarrollo humano, porque te permite crecer, te permite tomar el timón de tu vida, te permite plantearte objetivos claros y los medios necesarios para dar rumbo a tu destino.
Liderar lo que querés hacer con tu vida, visualizarte positivamente te puede llevar a un puerto seguro.
¿Qué querrías dejar atrás en tu vida?
¿Cuáles son esos obstáculos que querrías dejar superar? ¿Qué perturba tu capacidad de crecer?
Hacé un propósito, tomá un cuaderno, anótalo. Los propósitos, si se pretende ponerlos por acto, se recuerdan por la mañana y se evalúan por la noche.
“Ahora comienzo“, con la fuerza de quién tiene la ilusión de recomenzar con su propia vida.
¿Querrías ir del resentimiento al perdón? Te gustaría quitarte de encima el peso de recuerdos y emociones negativas que sólo oscurecen tu corazón y te hacen daño?
¿Te gustaría ir de las heridas a la compasión? Y así liberar el pasado que da vueltas una y otra vez en tu mente y en tu alma?
¿Te atreverías a ir de la soberbia a la humildad? Para vivir con más calma tu vida sin caer en el perfeccionismo que en algunos casos es esclavitud, sin pensar que siempre tenés toda la razón, dando lugar a las opiniones y sentimientos de los demás?
Querrías ir de la ira a la calma?
Todo eso requiere una práctica. Requiere habilidades. Sentir es natural pero si sentís muchas cosas que te tiran para abajo y se quedan sin trabajar, no sería bueno.
Visualizate en sentido positivo, ¿cómo te gustaría que te vean? Como hija, hijo, esposo, esposa, amiga, como padre, como madre, y hacé un plan.
Da un paso, ilusiónate con vos, con propósitos semanales que se mantengan vivos, que estén bien evaluados.